Nuestra Historia

Origen y sentido de la Fundación Calasanz

La Fundación Calasanz nace en Santo Domingo de los Tsáchilas como respuesta a las realidades de vulnerabilidad que afectan a niños, niñas y adolescentes privados de su entorno familiar, expuestos a situaciones de abandono, violencia, pobreza y exclusión social.

Desde sus inicios, la Fundación asumió el compromiso de brindar protección, cuidado y acompañamiento integral, generando entornos seguros que permitan la restitución de derechos y el desarrollo de la persona. Su labor está estrechamente vinculada a la misión educativa y humanitaria de los Padres Escolapios, e inspirada en el carisma de San José de Calasanz, quien entendió la educación y el acompañamiento como caminos fundamentales para la dignidad humana y la transformación social.

bg casa hogar de jesus

Un proyecto emblemático: Casa Hogar de Jesús

Uno de los pilares fundamentales en la historia de la Fundación Calasanz es la Casa Hogar de Jesús, proyecto emblemático que ha permitido acompañar durante casi cuatro décadas a más de 3.000 niños y adolescentes en situación de abandono o riesgo.

La experiencia adquirida en el acogimiento institucional ha dado a la Fundación un profundo conocimiento de las problemáticas que afectan a la niñez y adolescencia, como la negligencia familiar, la violencia física y psicológica, el abuso, el trabajo infantil y la exclusión social. Esta realidad impulsó la necesidad de ampliar su acción más allá del acogimiento permanente.

Crecimiento y diversificación de la labor social

A lo largo de los años, la Fundación Calasanz fue ampliando su campo de acción, desarrollando nuevos programas orientados a la protección, educación, salud y fortalecimiento comunitario, con el objetivo de garantizar derechos y prevenir la institucionalización innecesaria de niños, niñas y adolescentes.

Surgen así iniciativas como la Casa de Emergencia “Madre Claudia Fischer”, los programas de nivelación educativa, el Centro Médico Calasanz, el centro psicopedagógico CREAR con Calasanz, así como proyectos de desarrollo comunitario, erradicación del trabajo infantil, atención a adultos mayores y formación preprofesional.

Presente y compromiso con el futuro

Hoy, la Fundación Calasanz continúa su labor con el mismo compromiso que la vio nacer, adaptándose a nuevas realidades sociales sin perder su esencia calasancia. Su historia es testimonio de una vocación de servicio constante, orientada a acompañar a personas en situación de vulnerabilidad y a construir entornos más justos, solidarios y humanos.